¿Cómo empezar con la inclusión laboral de Personas con Discapacidad?

¿Cómo empezar con la inclusión laboral de personas con discapacidad? El primer paso no es contratar, es cambiar la perspectiva.

Cuando hablamos de inclusión laboral de personas con discapacidad (PcD), muchas empresas quieren participar, pero no saben por dónde empezar. Más que falta de interés, suele haber dudas, miedo y desconocimiento.

Hay una conversación que se repite una y otra vez cuando hablo con empresarios, líderes o emprendedores sobre este tema.

«Está padrísimo… pero no sé por dónde empezar.»

«¿Y si le pasa algo?»

«No estamos preparados.»

Y, siendo honesta, entiendo perfectamente de dónde vienen esas preguntas.

La mayoría no nacen del rechazo, sino del desconocimiento y del miedo a hacerlo mal.

Después de varios años acompañando a organizaciones en procesos de inclusión laboral, hay tres ideas a las que siempre regreso.

1. Antes que personas con discapacidad, son personas

Todos tenemos talentos, habilidades, experiencia, necesidades y formas distintas de aportar.

Cuando dejamos de enfocarnos en la discapacidad y empezamos a mirar las capacidades, la conversación cambia por completo.

No se trata de encontrar personas «extraordinarias»; se trata de reconocer el talento que ya existe.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alrededor del 16 % de la población mundial vive con alguna discapacidad, y muchas personas continúan enfrentando barreras para acceder al empleo que tienen más que ver con el entorno y los prejuicios que con sus capacidades.

2. Está bien no saber

Nadie nace sabiendo cómo construir una organización inclusiva.

Pregunta. Acércate a organizaciones especializadas. Escucha a quienes ya han recorrido ese camino. Aprende.

Muchas veces el mayor obstáculo no es la discapacidad. Es el miedo de quienes todavía no conocen el camino.

Dar el primer paso desde la curiosidad siempre será mejor que quedarse inmóvil por la incertidumbre.

3. La inclusión se construye haciendo

No existe una empresa que sea experta en inclusión desde el primer día.

Como cualquier otra capacidad organizacional, la inclusión se desarrolla practicando, aprendiendo y mejorando.

No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de empezar. Soy una convencida de que pequeñas acciones, conversaciones honestas y la disposición para aprender suelen generar más cambios que esperar el momento «ideal».

Más que contratar personas, se trata de construir mejores condiciones

Con los años he llegado a una conclusión distinta. Muchas veces el reto no es contratar a una persona con discapacidad. El verdadero reto es cambiar la forma en la que entendemos el talento y el trabajo. Porque la inclusión consiste en crear las condiciones para que cualquier persona pueda dar lo mejor de sí. Y estoy segura que esa idea no solo aplica para las personas con discapacidad. Aplica para todos nosotros.

Si queremos organizaciones más humanas, innovadoras y sostenibles, la conversación ya no debería empezar preguntando «¿a quién podemos incluir?», sino «¿qué condiciones necesitamos crear para que más personas puedan desarrollarse aquí?»

Tal vez ahí comienza la verdadera inclusión.

ItziarSD